Francesco Davide Ragno (coord.). Sguardi dall’Argentina in transizione. Dalla “Repubblica impossibile” alle origini del peronismo. Roma: Aracne editrice, 2020, 133 pp. 

Por Ana Ferrari

Universidad de Buenos Aires/Universidad de San Andrés

Buenos Aires, Argentina

 

PolHis, Revista Bibliográfica Del Programa Interuniversitario De Historia Política,

Año 14, N° 27, pp. 270-272

Enero- Junio de 2021

ISSN 1853-7723

 

 

Sguardi dall’Argentina in transizione. Dalla “Repubblica impossibile” alle origini del peronismo coordinado por Francesco Davide Ragno está orientado fundamentalmente a un público italiano y no a un lector argentino. Como menciona su coordinador, tiene la ambición de echar nueva luz sobre un momento clave de la historia argentina, el periodo que se extiende entre fines de la década de 1930 hasta los primeros años de la década siguiente. Según Ragno, el libro pretende “analizar recorridos políticos y culturales específicos para tratar de afianzar el conocimiento de una historia rica y, al mismo tiempo, enredada”. Ragno propone ingresar al periodo en cuestión a través de la ventana que ofrece el ámbito político-cultural argentino, analizando, en primer lugar, el problema de la construcción de la argentinidad; en segundo lugar, la cuestión de la modernización política abierta con la promulgación y la aplicación de la ley Sáenz Peña; por último, lo que el autor denomina el “proceso de cambio generacional” causado por las muertes de los principales líderes políticos como Marcelo T. de Alvear y Agustín P. Justo. Ciertamente, no se trata de una tarea sencilla.

En el primer capítulo, Laura Fottia y Bruno Cimatti estudian la parábola de Il Mattino d’Italia, primer cotidiano fascista argentino escrito en lengua italiana, surgido en mayo de 1930 y cuya última publicación fue en el año 1944. A lo largo del capítulo los autores analizan la vida del cotidiano caracterizada por el vaivén entre la apología del fascismo -y, por ende, la preocupación por fascistizar a los italianos que vivían en Argentina como mecanismo para defender la italianidad-, y la reivindicación pública de su independencia de la península (insistiendo sobre un rol de defensa de una identidad “ítalo-argentina”). Los autores, a su vez, extienden el análisis más allá de Capital Federal, sobre todo hacia La Plata y Bahía Blanca.

En el segundo capítulo, Laura Fottia y el propio Ragno estudian las políticas culturales y educativas llevadas adelante por los gobiernos de la Concordancia, en el contexto del proceso de modernización política y del llamado proceso de nacionalización de las masas, que –según los autores- tuvo como objetivo la formación de un hombre nuevo argentino que serviría como base para la “nueva Argentina de tipo peronista”.

Por su parte, Ignacio López indica que su capítulo “(…) se propone analizar uno de los elementos menos estudiados por la historiografía argentina en relación al golpe de estado militar del año 1943: cuánto peso tuvo el carácter presidencial, sus acciones y motivaciones políticas que desencadenaron los resultados (…)”. López saca a Castillo del proscenio, de la pasividad en la que lo había colocado la historiografía y lo ubica en el centro de la escena afirmando que sus acciones fueron decisivas y que el golpe no era la única posibilidad presente en el escenario de los meses de mayo y junio de 1943.

En el último capítulo -con un título provocador- Ragno analiza lo que denomina “las raíces radicales del peronismo” a través del estudio de la Unión Cívica Radical-Junta Renovadora que “(…) acompañó a Perón a la conquista de la presidencia de la Republica y, luego, contribuyó a la creación del Partido Peronista (…)”. El autor muestra la incidencia que cierta fracción del radicalismo tuvo en la formación del peronismo como movimiento político, en cierto sentido acorde con algunos aportes que ya la historiografía sobre este último movimiento había puesto de manifiesto.

En suma, los autores intentan iluminar diferentes aristas de un período que, en las últimas décadas, ha sido revisitado con mayor intensidad por la historiografía. Al mismo tiempo, mantienen cierta noción tradicional a la hora de pensar los años ’30, toda vez que desde la perspectiva planteada por ellos, esta década se presenta como una etapa de transición entre dos Argentinas.